El cuarto pilar de la Fundación CADEVI no está al final por menor importancia. Al contrario: atraviesa a todos los demás. Porque sin vínculo, sin presencia y sin afecto, todo se convierte en trámite. Uno de los mayores vacíos de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad no es solo la falta de recursos: es la falta de red. La soledad. «La ayuda más valiosa no es la que da cosas. Es la que se queda», dice Viviana Yacoub.
Cómo acompañamos
A través de una red de voluntarios formados en escucha activa, mediación comunitaria y contención emocional, la Fundación acompaña a cada persona, familia o grupo. No se trata de invadir su vida: se trata de estar disponibles, de construir confianza, de ofrecer seguimiento sin juzgar, sin imponer y sin exigir agradecimiento. Muchas veces una visita, una llamada o un abrazo sincero cambian más que una beca.
Una voluntaria se convirtió en la figura de confianza de una madre soltera. No tenía soluciones mágicas, pero iba a las reuniones del colegio con ella, la ayudaba a ordenar papeles, la escuchaba; a veces simplemente tomaban un mate. Un día esa madre lo dijo con una sonrisa: «Antes me sentía sola. Ahora siento que alguien cree en mí». Eso también es dar, y no tiene precio.
Educación emocional comunitaria
Muchas personas viven bloqueadas no por falta de recursos sino por miedo, trauma, frustración o agotamiento. Por eso la Fundación impulsa talleres de autoestima y proyecto de vida, espacios de escucha comunitaria, una red de psicólogos solidarios, programas de educación emocional en escuelas y la capacitación de líderes barriales en acompañamiento empático. La idea es que la salud emocional no sea un privilegio sino un derecho accesible.
La meta
Formar 200 agentes comunitarios que acompañen procesos personales y familiares entre 2025 y 2028: personas capacitadas en escucha activa, salud emocional, vínculos y cuidado integral.
Si necesitás que alguien te escuche, o podés escuchar
Escribinos desde el formulario de la Fundación. Y si tenés tiempo y ganas de acompañar a otros, la red de voluntarios es el corazón de la Fundación: en cómo participar está la forma de sumarte. No se espera perfección. Se espera presencia.