Tandil crece con dos motores a la vez: el turismo de sierras y un polo tecnológico e industrial que atrae a gente joven a radicarse. Es una de las ciudades del interior bonaerense con más mudanzas desde el AMBA.
Hay oportunidades en loteos suburbanos, desarrollos mixtos y cabañas o alojamientos boutique orientados al turismo de escapada. Para quien quiere diversificar fuera del área metropolitana, es una plaza en expansión.
La demanda de alquiler permanente supera a la oferta, por la llegada de profesionales y familias; el turismo de fin de semana funciona los doce meses.