El primer pilar de la Fundación CADEVI es la capacitación de emprendedores populares. ¿Por qué empezar por ahí? Porque en cada barrio y en cada familia hay alguien que sabe hacer algo valioso: cocinar, coser, reparar, enseñar, cuidar, pintar, vender. Lo que falta no es capacidad, sino conocimiento técnico, organización, herramientas y una red de apoyo. «Capacitar no es instruir. Es despertar posibilidades dormidas», dice Viviana Yacoub.
Qué enseñamos
La Fundación diseña talleres accesibles, prácticos, de corto y mediano plazo. Desde alfabetización financiera hasta marketing digital para feriantes; desde talleres de oficios hasta habilidades blandas como liderazgo y comunicación. También lo que en algunos sectores es parte del paisaje y para otros es un mapa nunca visto: cómo tramitar un monotributo, cómo armar un presupuesto, cómo abrir una cuenta bancaria sin comisiones, cómo presentar una carpeta de crédito, cómo usar herramientas digitales para vender. Cada encuentro tiene un propósito: dar poder a quien siempre se sintió en desventaja.
Cómo enseñamos
Los que enseñan no se colocan por encima. Enseñan de igual a igual, sabiendo que también aprenden. Es la pedagogía de Paulo Freire llevada al barrio: el saber se construye entre todos; no hay uno que sabe y otro que recibe, hay vínculos que generan sentido. Además de los talleres, la Fundación promueve el mentoreo personalizado: profesionales y empresarios se vinculan con pequeños emprendedores para acompañar sus proyectos, asesorar decisiones y celebrar cada avance. Como Muhammad Yunus con el crédito, creemos que el empoderamiento empieza cuando alguien te dice «yo confío en que vos podés».
Una historia que enseña
Un joven se acercó una tarde a la sede de la Fundación. Tenía un pequeño emprendimiento de carpintería: sabía hacer cosas hermosas, pero no lograba vender. Un diseñador gráfico voluntario se ofreció a ayudarlo: le armó una identidad visual y un logo, y le enseñó a usar las redes sociales. En un mes vendió más que en los seis anteriores. Lo más lindo vino después: ese mismo joven se ofreció a enseñar carpintería a otros chicos. Dar genera cadena. Esa es la economía del amor que la Fundación quiere construir.
La meta
Formar a más de 1.500 personas entre 2025 y 2028, con trayectorias personalizadas y enfoque comunitario. Formamos no solo para generar ingresos, sino para recuperar autoestima, visión y protagonismo.
Si querés capacitarte, o enseñar
Si tenés un oficio o un emprendimiento y querés herramientas para hacerlo crecer, escribinos desde el formulario de la Fundación. Y si tenés conocimientos o experiencia profesional para compartir, en cómo participar está la forma de sumarte como formador, mentor o tallerista. El saber no es poder cuando se acumula; es poder cuando se comparte.